¿Ya tienes tu sitio web? ¡Felicidades! Ya diste el primer paso para que tu negocio conquiste en internet. Pero no cantemos victoria aún, todavía hay trabajo por hacer en lo que se convertirán nuestros mejores aliados para convertir las visitas a nuestro sitio web en ventas: los buscadores.

Un estudio reciente arroja que cada hora se crean en promedio 571 sitios web las cuales deben competir entre sí para ganar la atención de las personas que realizan búsquedas en los buscadores, principalmente en Google y Bing.

Al crear tu sitio web es importante realizar una solicitud de registro para tener un lugarcito en los resultados de las búsquedas. Una vez hecho esto, tu sitio web estará compitiendo con millones de sitios web que ofrecen productos y/o servicios similares a los que tu negocio ofrece. Pero para sobresalir entre el océano de sitios web es necesario de echar mano a las siguientes herramientas de marketing digital: SEM y SEO.

SEM

El concepto de SEM (Seach Engine Marketing) se refiere a la promoción de un sitio web en los buscadores mediante el uso de anuncios de pago a través de plataformas como Google AdWords o Bing Ads. Y en ocasiones, se amplía este concepto para referirnos también a otro tipo de publicidad mediante estas y otras plataformas de display y medios sociales, donde se suele pagar generalmente en base a los clics que nos generan los anuncios. Mediante esta estrategia el objetivo es dar visibilidad inmediata a nuestro sitio Web, ya que desde que configuramos las campañas y pujamos por salir, nuestros anuncios tienen la posibilidad de aparecer.

SEO

El concepto de SEO (Search Engine Optimization) se refiere al trabajo de optimización y de aumento de la popularidad de un sitio web, con el objetivo de que dicho sitio sea rastreable por los motores de búsqueda, indexado correctamente y suficientemente relevante para que algunas o muchas de las páginas sean mostradas en las primeras posiciones de los buscadores para determinadas consultas de búsqueda de los usuarios.

Por lo tanto, se trata de conseguir aparecer en los primeros resultados (lo ideal es en la primera pagina, y a ser posible, en las cinco primeras posiciones) de un buscador para un conjunto de búsquedas que nos interesan, pero sin tener que pagar un coste directo publicitario por cada visita, gracias a que somos muy relevantes y/o populares. Y es que para dar respuesta a una búsqueda, los diferentes buscadores evalúan decenas o incluso cientos de señales de todos los sitios web, para determinar cuáles son los que mejor respuesta dan a dicha búsqueda, con el objetivo de que los usuarios tengan la mejor experiencia posible y encuentren lo que buscan rápida y fácilmente.

Un sitio web correctamente optimizado para SEO tiene más posibilidades de posicionarse en las primeras posiciones de los resultados orgánicos.